En la primera parte del artículo (que recomiendo volver a leer para entender mejor esta segunda entrega) ya vimos qué son los alimentos ultraprocesados y por qué nos hacen mucho mal y poco bien: son productos industriales basados en ingredientes refinados; son alimentos altamente calóricos y adictivos, que además no aportan ningún nutriente. Con todo, la industria ha conseguido engancharnos a ellos y convencernos de que no tienen nada de malo y hasta de que son saludables, y uno se pregunta cómo diantres han logrado dar tal golpe maestro. Hoy dedicamos el artículo a analizar el arsenal de trucos que la industria utiliza para vendernos como panacea lo que en realidad es chatarra y repasaremos algunos de los engaños que nos han colado y que han calado incluso entre profesionales sanitarios, divulgadores y docentes. También nos haremos eco de algunos patrones dietéticos muy interesantes que discurren por cauces distintos a las tendencias predominantes. Creo que m...
